
Menú de Navegación
Telefono : 22.23.56.54.66

José Luis Sánchez
Psicoterapueta
Publicación
EL AMOR MADURO
“El amor infantil sigue el principio: “Amo porque me aman”. El amor maduro obedece al principio: “Me aman porque amo”. El amor inmaduro dice: “Te amo porque te necesito”. El amor maduro dice: “Te necesito porque te amo”.”
Erich Fromm
Es muy frecuente que muchas parejas pasen de la etapa del enamoramiento a una relación de tipo disfuncional; es menos común que las parejas logren transmutar del enamoramiento al amor digno tal como lo dice Fernando Rosero Córdoba.
Este autor menciona varios componentes del amor digno o amor completo a los que yo he complementado o agregado algunos más:
-
La intimidad emocional es: confianza, vínculo, amistad, respeto, complicidad, alianza, acercamiento y autorrevelación (exposición del ser íntimo).
-
La pasión es el deseo de unión física con el otro, erotismo, atracción química.
-
Compromiso: es la decisión de amar con responsabilidad, y la disciplina para construir la relación amorosa. Con el puro sentimiento de amor, no es suficiente para construir dicha relación madura.
-
También es importante que exista el interés genuino de que el otro esté bien, de conocer o descubrir sus necesidades y ayudarle a cubrirlas. El compromiso, desde otros puntos de vista, también implica tener un proyecto en común, es decir, que ambos miembros de la pareja tengan los ojos puestos en una misma meta.
-
En el amor digno se alimenta de aceptación y de comprensión, no de tolerancia ya que ésta hace que el que tolera se ponga en una posición superior ante el otro, el que es tolerado.
-
Las relaciones fundamentadas en el amor digno eliminan las jerarquías y se convierten en relaciones de tipo horizontal. De tal manera que no exista la sumisión, no haya víctimas y victimarios.
-
Cuando las relaciones nacen sólo por la atracción y la alucinación del enamoramiento y no con cimientos en las semejanzas éstas se trasforman en relaciones adictivas e insanas.
-
El enamoramiento es fugaz, trastorna la mente y el espíritu. No nos permite percibir las cosas tal cual son y sólo nos permite ver las cualidades de la otra persona, las cosas que nos gustan y no lo que nos molesta o nos amenaza. Por lo tanto, el enamoramiento no es suficiente para construir a partir de él un amor digno y maduro.
-
Para amar dignamente hay tomar decisiones con la mente fría, de una manera inteligente y, sobre todo, realista; buscando lo que los hace semejantes y lo que les interesa construir en común, como pareja. Reconociendo, también, si existe una verdadera intimidad entre ambos y si son capaces de mostrarse abiertamente, con sus cualidades y sus defectos. Si pueden aceptarse tal como son, ser congruentes y asertivos al momento de expresar lo que piensan y lo que sienten.
-
El amor maduro y digno es un verdadero compromiso de honestidad, autenticidad, de comprensión y de disposición a renunciar o ajustar ciertas cosas o necesidades que son importantes para cada uno por el bien del otro y el bien común, buscando siempre un equilibro entre el dar y el recibir.
-
Amor maduro = Amor elegido = Amor digno.
-
En el amor digno se elige para compartir y no para llenar carencias.
-
Para amar hay que estar completo. No esperar que el otro venga a llenar nuestras carencias. Ésas, son nuestra responsabilidad, de nadie más.
La consecuencia de reflexionar y aprender de lo que se ha experimentado en cada situación de pareja es con mucha probabilidad, la de repetir, una y otra vez las relaciones dañinas.
Una buena relación de pareja se construye a partir de las experiencias vividas y las lecciones aprendidas.
Compromiso de exclusividad y permanencia
Amar de verdad no es un camino fácil
A los seres humanos nos gusta conseguir las cosas de manera fácil sin esforzarnos demasiado. Sin embargo, para lograr el éxito en la pareja es necesario trabajar mucho, comprometerse, disciplinarse, estar dispuestos a salirse del marco de referencia personal para intentar, a través de la empatía, comprender al ser amado.
Para lograr una relación pareja madura no es suficiente con sólo teoría o sólo la experiencia, al igual que el arte se requiere de ambas cosas como lo demuestra Erick Fromm en su Arte de Amar.
“En el amor se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos.”
Erick Fromm
Conviértete el amor de tu relación en amor digno elegible, hazte amable, ámate a ti mismo y fortalece tu autoestima: valórate, apréciate, consiéntete, pero, sobre todo, respétate. Nunca pases por encima de ti para lograr la presencia, la atención o el amor del otro. Si haces eso lograrás cualquier cosa, menos el verdadero amor digno.
Haz que te prefieran por estar afectivamente maduro, no por querer ser la media naranja de nadie, evita considerarte como un complemento de otro, reconoce que en una relación deben ser dos personas integrales.
Cuando alguien te elija y tú elijas a alguien para formar un vínculo amoroso compartan libremente. Ninguno está obligado a amar al otro, pero en una relación activa de amor digno la reciprocidad es fundamental: amas para que te amen. Comprendes al otro, no tratas de hacerlo a tu medida. Deseas conocer sus verdaderas necesidades para ayudarle a satisfacerlas por una simple razón: porque es la persona a la que amas. Esa persona desea, a la vez, descubrir tus necesidades y deseos para ayudarte a satisfacerlas por la misma razón, porque te ama y quiere, por sobre todas las cosas, que seas feliz.
El fin digno de una relación
“Prácticamente no existe ninguna otra actividad o empresa
que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones
y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor.”
Erich Fromm (El Arte de Amar)
Si termina una relación, lo que en realidad ocurre es que uno de los integrantes o ambos deciden alejarse para tomar caminos diferentes. Deben tener muy claro que, quien se aleja, es una persona con nombre y apellido no se va el amor, ni muere la capacidad de amar, en ninguno de los miembros. La capacidad de amar es de cada PERSONA, está en su interior y no pueden perderla.
Incluso para aquel que no deseaba separarse y tiene que aceptar la decisión del otro no queda inválido ni incompleto. Sigue siendo un ser integro. Lo que termina es una experiencia de vida con esa persona en particular, se cierra una historia y eso puede ser muy doloroso, pero tanto el que se va como el que se queda permanecen íntegros, con habilidades emocionales, mayor consciencia y tal vez, con más experiencia que cuando decidieron aventurarse en dicha relación.

